Creadores, editores y medios: no estamos los que somos

Redacción de eldiario.es

No falla. En cuanto empiezas a explicarle a alguien lo que significa la reforma de la LPI, el Canon AEDE y la barbaridad que acaba de aprobar la comisión de Cultura del congreso, te pregunta: ¿cómo puede ser que los medios no hayan contado eso? Y parte de la respuesta se contiene en sí misma, si pensamos un minuto: “los medios” no son todos los medios, así como “los creadores” de los que hablan los políticos no son todos los creadores cuando se habla de este tema, así como “los editores” de los que habla el Gobierno cuando dicen que les compensará con un canon no es la mayoría de editores digitales, sino los de los grandes medios impresos, justamente los miembros de AEDE.

Desde hace tiempo sigo el tema, porque aunque la reforma de la propiedad intelectual es necesaria, el derecho de los ciudadanos a acceder a la cultura también lo es, y tampoco podemos permitir que signifique limitar la libertad de expresión ni que penalice al ámbito digital.

En Diario Turing, la sección de tecnología de eldiario.es, le hemos dado la mayor cobertura posible (la pueden encontrar bajo el tag “Canon AEDE”), porque entre otras cosas, apostamos por el medio digital para nuestro proyecto y creemos en la libertad de expresión y el derecho a la información. Somos un grupo de periodistas que trabaja en redes desde hace años, y hemos visto cómo internet es uno de nuestros principales aliados en el objetivo de hacer buen periodismo que llegue a todos. Creo que la tecnología significa progreso sólo cuando sabemos qué queremos hacer con ella, y no cuando la aceptamos simplemente como parte de una tendencia ciega.

Parte del desconocimiento y la confusión que hay sobre esta ley se debe, por un lado a que los grandes medios (pertenecientes a AEDE) no han informado bien y por el otro, a la opacidad del gobierno en este tema, manteniendo reuniones a puertas cerradas y finalmente, aprobando la ley a lo rápido en el verano, en una sesión extraordinaria para no pasar por el pleno del Congreso, con lo que se ahorró o pretendía ahorrarse el debate público.

Propiedad intelectual en la era de internet

Son tiempos en los que las leyes de propiedad intelectual piden a gritos ser adaptadas al mundo en el que vivimos. Una copia ya no es algo que quitamos a alguien, sino algo que reproducimos, que multiplicamos, y sirve para que la cultura se expanda y llegue a más personas que nunca, y si una ley no entiende eso, no sirve.

En épocas de internet, el concepto de creador se extiende: además de los artistas que producían sus obras en sus estudios, las herramientas digitales se popularizan y hacen que nunca como ahora en la historia las personas estén produciendo y compartiendo su propio contenido: se escribe en blogs y redes sociales, se hacen vídeos, animaciones, ilustraciones, fotos, PDFs, ebooks.

Ya no tenemos que encontrar un editor que nos publique. Ya no tenemos que comprar un equipo fotográfico de 4.000 euros o tener una acreditación de prensa para contar lo que pasa en una manifestación. Unos más profesionales, otros más impulsivos, unos más reflexivos, otros más viscerales. Hay más creadores de contenido que nunca. Y cada uno puede elegir a quién leer, ver, escuchar, seguir.

Por supuesto que a nadie le gusta que le plagien su contenido. O que hagan dinero con algo que costó esfuerzo sin mover un dedo. Hay leyes que protegen a los creadores, que además pueden elegir cómo licenciar su obra, dejando que se comparta libremente si quieren, porque ¡oh sorpresa! mientras más gente conoce tu obra, más compradores tendrás. Lo seguro-seguro es que la gente no compra lo que no conoce. O lo que no le gusta.

Hay una serie de licencias libres, llamadas Creative Commons, complementarias al copyright, que dejan que los creadores decidan cómo quieren que se use o se comparta su obra. Hay muchos creadores que hacen dinero dejando que sus obras se compartan. Sin ir más lejos, el hecho de que la gente comparta los contenidos de eldiario.es hace que muchos de nuestros lectores decidan apoyar el proyecto haciéndose socios, lo que nos permite mantener la empresa.

El hecho de que yo haya publicado durante 10 años en un blog en el que dejo leer a todo el que quiera sin cobrarles ni un duro me ha dado más beneficios que los que hubiera podido pagar con dinero: me ha hecho aprender y capacitarme en cosas para las que no había universidad, me ha puesto en contacto con una red de gente valiosísima, me ha hecho conseguir todos los proyectos y trabajos que tuve. Cóbrales un canon por leer tus contenidos gratuitamente, me dirían los que piensan desde el pasado del copyright; mientras yo pongo unos botones de compartir al final de cada post.

Entonces, lo primero cuando alguien hable de creadores, o de editores, es preguntarse qué imagen tiene en su cabeza. Cuando la comisión de Cultura no deje afuera a todos los que creamos y producimos todos los días contenidos para internet, tanto profesionalmente, como en eldiario.es, como desde un blog personal como este, entonces podemos hablar de hacer leyes para todos y no para unos pocos. ¿Te diste cuenta de que todavía no empecé a contar nada del Canon AEDE? Tendrá que quedar para otro post, porque es otra barbaridad en sí misma.

Sistema de comentarios de Facebook en el blog

Acabo de instalar el sistema de comentarios de Facebook en el blog. Hacía tiempo quería probarlo y hoy un tweet de Stephane me lo recordó -así funcionamos, por impulsos al final…

Me parece que para muchas personas que ya están logueadas en Facebook es la forma en que más fácil les resulta participar y aportar comentarios. De esta manera ni siquiera tienen que salir de Facebook y yo no me pierdo la conversación, ya que después de varios días es muy difícil volver a encontrar un comentario en ese timeline del infierno de Facebook. Entrar en si participamos o no en el monopolio de Facebook me parece forzar un debate que en realidad es mucho más amplio y va por otro lado. Si vemos esto de color blanco o negro, entonces cerremos ya mismo toda cuenta en una red social donde no tengamos el control absoluto de nuestros datos, que no pase por otros servidores si no es con completo cifrado y donde hosteemos nosotros ese contenido. Si Facebook ha puesto una herramienta que me hace llegar más allá y me permite seguir hosteando ese contenido (este blog está alojado en mi propio hosting, no el de WordPress), no voy a dejar de probarla. A fin y al cabo quizás la quite en un par de meses. ¿Habremos vencido a Facebook y a otros monopolios para ese entonces?

Estuve probando varios plugins y me quedé con SEO Facebook Comments por varias razones: me permite mantener el sistema de comentarios original de mi blog (con lo que si no estás de acuerdo con participar en el monopolio de Facebook tienes otra opción), busca los comentarios que ya han sido posteados, y además lo hace sin usar un iframe por lo que el contenido está integrado de mejor forma para buscadores (de allí lo de SEO del nombre). Es necesario registrarse como Dev en Facebook pero son sólo un par de pasos más y está muy bien explicado por el desarrollador del plugin.

Si alguien quiere poner comentarios aquí desde Facebook o desde el mismo blog usando el sistema nuevo, estaré muy agradecida para testear y ver si todo va bien.

[Actualización]

Después de varias pruebas, instalé Comments Evolved, recomendado por Sonia en los comentarios. Tuve que hacer alguna modificación en el CSS por la plantilla que uso que lo estaba modificando pero finalmente quedó como quería. Me gusta porque permite agregar WordPress, Google+ y Disqus a las opciones para registrarse.

¿Software open source, SFA, o software libre?

El mismo Stallman que nos miraba desde la foto hubiese estado en contra de que pusieran un artículo sobre la General Public License en la sección “SFA”, que según Cenatic es lo mismo que Software Libre. Eso fue lo que sucedió ayer, cuando Cenatic tomó un artículo de Diario Turing “¡Es la GPL, estúpido!” y lo reprodujo bajo su sección SFA (Software de fuentes abiertas).

Y si es lo mismo, ¿por qué hacer la distinción y no poner Software Libre? Eso mismo preguntamos via Twitter y allí nos respondieron que “es lo que pone la ley”.

El tema aparentaba tener un matiz más del que suponía: no se entendía la distinción entre términos. Más allá de disquisiciones lingüísticas/jurídicas sobre si debemos hablar sólo con términos que se recogen en las leyes, o si las leyes deben servir a la sociedad o la sociedad a las leyes, me encuentro con un apunte de Miguel Vidal (PDF) que aclara la cuestión (gracias Roberto Santos) y del que tomo unos cuantos puntos.

La expresión Software de Fuentes Abiertas (SFA) surge del inglés “Open Source Software”, que significa literalmente “Software de código abierto”. Esta acepción intenta evitar la poligamia de la expresión free software, que en inglés puede traducirse tanto por software libre como por software gratuito.

El apunte sin embargo omite algo bastante importante y quizás por eso, algo más extenso de contar. Las diferencias no se trataban sólo de palabras, como casi siempre sucede, sino que hay un trasfondo filosófico, que afecta al concepto mismo del software libre, a sus fines y motivaciones.

El grupo de personas que hablaban de Open Source fundamentaban el uso del software libre en la mejor calidad que se obtiene del producto final, al tener a muchas personas que aportaban al mismo. Este era el fundamento principal y aquí desaparecía o se desdibujaba por lo menos el componente ético que siempre ha sostenido Richard Stallman. La acepción surge en una reunión en Palo Alto surgida después del anuncio de Netscape de liberar su código, lo que sería Mozilla, donde estaban Tim O’Reilly, Linus Torvals y Eric Raymond, entre otros. Ese mismo año, Raymond y Bruce Perens habían creado el Open Source Institute (OSI), que impulsaba el concepto “open source”.

Se intentaba evitar las reticencias a usar software libre que había dentro del ámbito corporativo, porque pensaban que luego no podrían explotarlo de forma comercial. Pero hubo mucha controversia con esta acepción, que llevó a interminables debates casi filosóficos donde se ponían en duda las verdaderas intenciones de intentar introducir un nuevo término. Esto generó mucha división, al final lo único en lo que hubo acuerdo es que no es tan importante la acepción como que el término se emplee con rigor, es decir no llamar software libre a algo que no lo es. Actualmente en el ámbito anglosajón los dos términos conviven, porque hay dos comunidades según el fondo filosófico en su motivación por usar software libre.

Hispanohablantes: ¿código libre o abierto?

El idioma español no lleva a equívocos, porque “libre” no significa gratuito sino que lleva a pensar en libertad, lo que es correcto, y este es el término que se ha venido usando en el ámbito hispanohablante desde hace casi 30 años, cuando Stallman definió y creó el movimiento “free software”.

Algunos hablantes minoritarios, sobre todo en ámbitos corporativos, según el apunte de Miguel Vidal, “por influencia del inglés y traducciones apuradas”, empezaron a usar “open source”. La ley 11-2007-LAECSP (Ley de Acceso Electrónico de los Ciudadanos a los Servicios Públicos) utilizó en su redacción la forma “Software de Fuentes Abiertas”, definida con la misma definición de software libre, pero que conlleva una filosofía detrás que no se puede dejar de lado.

Los malentendidos surgen en que al usar dos términos para lo mismo, muchas personas creen que son dos cosas distintas, y se pierden la distinción que hacen las dos comunidades. También que al usar “abierto” como reclamo de marketing da pie a que se utilice para cosas que no son software libre, por ejemplo permitir ver el código pero no modificarlo ni distribuirlo.

Sin necesidad, nos hemos traído una confusión lingüística del inglés cuando no la necesitábamos, por un lado. Pero por el otro, además, diciendo que las dos expresiones significan lo mismo, soslayamos la concepción diferente del software libre que tienen las dos comunidades, que puede ser interesante conocer antes de saber qué término estamos utilizando.

Foto: Innovation Group – CNS UCSB· University of California, Santa Barbara

Aaron Swartz y el mundo que queremos construir

Si a alguien le queda alguna duda de la pérdida que sufre nuestra generación con la muerte de Aaron Swartz hoy, sólo tiene que leer cómo vivió sus 26 años. En una conferencia que dio en 2007 contó cómo había conseguido trabajar en lo que le gustaba, y en sus palabras conocemos su mente libre y brillante y su disposición para que hubiera un mejor acceso a la información. Aconsejaba ser libre, curioso, hacer muchas cosas, no detenerse.

Estaba preocupado por el maltrato que recibían las mujeres y las minorías en el entorno tecnológico, su negación por parte de hombres y blancos, y lo consideraba un problema de sistema.

Swartz, con 14 años, ayudó a desarrollar el RSS 1.0, uno de los estándares más usados en internet para difundir contenidos. Trabajó con Larry Lessig en los primeros borradores de las licencias Creative Commons. Fue uno de los fundadores de Reddit. Co-diseñó, con John Gruber, el formato Markdown, hecho para facilitar la escritura con HTML (que estoy usando al escribir este post), y creó la arquitectura para la Open Library, un proyecto que tiene como objetivo “crear una página web para cada libro que exista”. Swartz también fundó DemandProgress, que movilizó a más de un millón de activistas y fue clave para detener SOPA y PIPA.

Creó un script para bajar sistemáticamente papers de JSTOR, una biblioteca digital de publicaciones académicas, y fue acusado por el MIT y por JSTOR por delitos contra el copyright. Pero aunque ellos se aseguraron de que Swartz no distribuyera este material, ”recibieron confirmación de que el contenido no fue ni iba a ser usado, copiado, transferido o distribuído”, y retiraron la denuncia, el gobierno de los Estados Unidos continuó adelante con los cargos, y arrestaron a Swartz. Aquí el escrito de acusación del caso.

Su suicidio nos golpea porque nos hace preguntarnos por otras cuestiones, más allá de las personales o la anécdota de sus depresiones. Aaron Swartz estaba bajo cargos por “crímenes” contra el copyright (sí, voy a usar comillas) desde hace dos años.

Quien diga que liberar información académica para que todos tengan acceso a ella es un crimen, es un mentiroso o un imbécil. Aaron Swartz se enfrentaba a 35 años de cárcel y a una multa de un millón de dólares, unos castigos mucho más duros que para personas que cometen asesinatos o violaciones: al nivel de crímenes de terrorismo.

Durante todo el día de hoy hubo muchas reacciones a este tema: la gran pena de Tim Berners-Lee, el obituario escrito por Cory Doctorow, el post conmovedor de su ex, Quinn Said, la reflexión de Lessig sobre la extralimitación del sistema judicial y el mensaje de su familia donde responsabilizan al fiscal de Massachussets y al MIT de contribuir a la decisión trágica de Aaron. Ya hay una petición a la Casa Blanca para que destituyan a la fiscal.

Yo también creo que si nos importa el mundo que estamos construyendo, deberíamos dejar de mirar el caso de Aaron como el de un adolescente atormentado y preguntarnos qué tipo de Justicia tenemos, qué tipo de leyes mantenemos, qué tipo de sociedad permite que un esquema caduco de industria sostenga el copyright, y que adolescentes como Aaaron Swartz o, más cerca, en España, como Alfonso Fernández, (Alfon) sean tratados como terroristas. No se construye una sociedad abierta, que pueda dar oportunidades a todos, maltratando y persiguiendo a sus ciudadanos.

Foto: peretzp

10 herramientas de software libre para gestionar proyectos

Para trabajar de forma profesional en un proyecto, muchas veces necesitamos algo más que una lista de tareas, y es el momento de buscar una solución en software, tanto si es un trabajo que vamos a llevar a cabo solos como si hay otras personas en el equipo. Si los clientes son varios, entonces ya es imprescindible encontrar algún buen programa de gestión de proyectos, estable pero también flexible. Los programas desoftware libre son ideales porque además de ser potentes, cuentan detrás con una comunidad de desarrolladores y pueden hacernos ahorrar bastante en costos.

El equipo de Flickr

Hemos hecho una lista de herramientas de software libre abiertas y disponibles, así cualquiera que lo necesite pueda tener a mano un sitio donde buscar y probar distintos programas que han sido recomendados por sus usuarios. Si usan otras y les parece que deberíamos conocerlas, no olviden mencionarlas en los comentarios.

colabtive: A los fans de Basecamp les gustará esta herramienta, porque es la alternativa open source a herramientas propietarias como esta. Permite importar desde Basecamp e incluye funciones similares como la gestión de diferentes proyectos, los Milestones y las listas de tareas. También mide el tiempo dedicado a las tareas, emite informes y cuenta con varios plugins para extender sus funciones. Sólo en inglés.

Project HQ: También similar a Basecamp, Project HQ está construido sobre Python, Pylons y SQLAlchemy, y su base de datos es totalmente independiente. Gestiona distintas compañías, miembros y proyectos y cuenta con minestrones y listas de tareas. Es configurable visualmente usando CSS.

Gantt PV: Gratuito, es un programa simple, sin complicaciones, que se basa en diagramas de Gantt para planificaciones de proyectos y seguimiento de tareas. Está disponible para Windows, Mac OS X y Linux.

Clocking IT: también tiene diagramas de Gantt interactivos, más otras utilidades como contador de tiempo, varias formas de comunicación, seguimiento e indexación de los cambios, con unos muy buenos informes de avance. Disponible en 14 idiomas, entre ellos el español.

TeamWork: Una excelente interfaz para una herramienta online que permite hacer un seguimiento de distintos proyectos y equipos de trabajo, con una versión optimizada para acceder desde móviles. Tienen licencias gratuitas para organizaciones sin ánimo de lucro y bloggers. Disponible para Mac OS X, Linux y Windows.

iceScrum: Tiene el mismo interfaz para todos los roles. Incluye registros de historias de usuario (backlogs), de asuntos, de problemas y pruebas, chat en línea, timeline e indicadores de producto.

Achievo: Disponible en 20 idiomas, además de la utilidad de gestión de proyecto, que divide según el tiempo de su ejecución, incluye calendarios, estadísticas, plantillas y notas. No hay tarifas de licencia o limitaciones para su uso.

dotProject.net: Otra herramienta basada en la web, dotProject lleva un tiempo y no hay ninguna empresa detrás de ella, está sostenida por los voluntarios y usuarios. Permite la gestión para múltiples clientes, con herramientas para gestión de tareas, agendas y comunicaciones.

GanttProject: Un programa de escritorio multiplataforma que corre sobre Windows, Mac OS X y Linux, totalmente gratuito. Incluye diagramas de Gantt, asignación de las personas que trabajarán en el proyecto, y permite exportar los diagramas como imágenes, mientras genera informes en PDF y HTML. Permite interoperar con Microsofot Project, importando y exportandolos a sus formatos.

TaskJuggler: Un gestor de proyectos realmente potente y superior a otros que usan herramientas para editar diagramas de Gantt. Cubre todos los aspectos de desarrollo de un proyecto, desde la primera idea hasta su fin. Ayuda a medir su campo de alcance, asignación de recursos, esquema de costos y ganancias, riesgo y gestión de las comunicaciones.

Este post fue publicado por mi originalmente en Bitelia.

 

Cómo quitar el DRM a cualquier ebook

Experiencias como la de Linn, la usuaria que de repente vio toda su biblioteca de Amazon borrada, sin tener ni siquiera una explicación por parte de la compañía, reabren el debate sobre el DRM, aquel cerrojo invisible que nos recuerda que en Amazon y otras tiendas de ebooks no compramos los libros sino que los alquilamos, sin que estén bajo nuestro completo control.

Soy una fan declarada de toda tecnología y movimiento que permita que los libros se digitalicen y se distribuyan, y de que los autores que lo quieran reciban un pago por sus ventas digitales. Compro todos los meses libros en Amazon y hace varios que vengo intentando ponerme un límite para no salirme de presupuesto. Adoro ver que cada vez aparecen más autores y más obras disponibles online. A todo escritor que conozco lo primero que le pregunto es cómo puedo conseguir su libro en internet y si aún no lo ha hecho, intento convencerlo de que publique en digital. Leo en Kindle, en iPad, en iPhone y en mi MacBook, todos dispositivos con sistemas bastante cerrados pero que me dan una buena experiencia de uso, por la que pago con mucho gusto.

Pero el sistema del DRM nunca me ha parecido bien implementado, porque quita totalmente el control a los lectores por algo que han pagado a precios más cercanos a la compra que a un alquiler. Si quiero prestarlo a un amigo, si quiero que lo pueda leer alguien de mi familia, si quiero guardarme una copia para que no me suceda lo que a la pobre Linn no tengo otra opción que quitar el DRM a mis ebooks. Me puse a investigar opciones y gracias a Antonio Ortiz llegué al blog de Apprentice Alf, donde encontré algunos datos sobre el tema. Traducidos y ordenados, quedan aquí en esta guía para quitar el DRM a tus ebooks sean cuales sean sus formatos y la tienda que te los ha vendido. Antes de hacerlo, tienes que ser consciente de que esto va muy probablemente en contra de los términos y condiciones que tienen las tiendas que venden libros con DRM y lo que pueda ocurrir queda bajo responsabilidad de cada uno.

Qué es el DRM

Según sus siglas, Digital Rights Management, el DRM se traduce como la gestión digital de derechos y consiste en tecnologías de control de acceso usadas por editoriales y propietarios de derechos de autor para limitar el uso de medios, obras (ebooks, música, vídeos, etc.) o dispositivos digitales. Su uso es polémico. Entre sus detractores, por ejemplo, se encuentra la Free Software Foundation que sostiene que el uso de la palabra rights (derechos) es engañosa y que los poseedores de derechos de autor utilizan estas restricciones en formas no cubiertas por las leyes existentes.

El DRM controla qué dispositivos puedes usar para leer tu ebook y no deja que lo conviertas de un formato a otro. Dependiendo del tipo de DRM también puede ser que limite el ebook a un solo dispositivo, por lo que si quieres leerlo en otro deberías descargarlo otra vez. Otros esquemas requieren que autorices en su web cada nuevo tipo de dispositivo en el que quieres leer tu ebook.

Hay varios tipos de formatos de DRM y también son varios los procedimientos para quitarlos. La forma más simple para quitar la mayoría de tipos de DRM (excepto el que utiliza Apple) es con Calibre, e instalando los plugins “no oficiales” que vienen para esto.

ePUB, PDF, formatos de Kindle y otras tiendas

Calibre no puede por sí mismo quitar el DRM de los ebooks pero otros han desarrollado algunos plugins que sí lo permiten. Para poder hacerlo es necesario que puedas acceder a tus ebooks, ya que si no puedes verlos en tu lector, tampoco podrás quitarle el DRM.

Los plugins disponibles permiten quitar el DRM de los ebooks comprados en Kindle, Barnes&Noble, cualquier otros ebooks que utilicen el DRM de Adobe Digital Editions y los antiguos ebooks en Mobipocket y eReader.

Quitar el DRM a tus ebooks con Calibre (cualquier sistema operativo)

  • Bajar e instalar la última versión de Calibre para tu sistema operativo.
  • Bajar el zip que contiene los scripts para quitar el DRM. Puedes buscarlos en google como “tools_v3.2.zip”.
  • Ejecutar Calibre. En Preferencias seleccionar: “Change calibre behavior”. (No hagas click en “Get plugins to enhance calibre”, esa opción está reservada para los plugins oficiales de calibre).
  • Click en Plugins (debajo de Advanced)
  • Click en el botón grande “Load plugin from file”
  • Ir hasta la carpeta de las herramientas que descomprimiste en el paso 2
  • Abrir la carpeta “Calibre_Plugins”
  • Seleccionar uno de los archivos zip en esa carpeta
  • Clic en “Add” (también puede ser: “Open”)
  • Clic en el botón de “Sí” que aparecerá en el aviso de advertencia. Aparecerá un mensaje confirmándote que el plugin se ha instalado.
  • Repite los pasos del 5 al 10 para cada archivo de plugins en la carpeta “Calibre_Plugins”
  • Ahora hay que configurar los plugins dependiendo de los que necesites configurar y de la información que necesitas poner dependiendo del tipo de ebook que tengas.

Para configurar cada uno de los plugins debes buscarlo en la lista de plugins, seleccionarlo y hacer clic en “Customize Plugin Button”. En la ventana que se abre debes introducir la información necesaria para cada uno de los formatos o readers:

Amazon Kindle (AZW, AZW1): Si tienes ebooks que fueron descargados en tu Kindle debes poner el número de serie de tu lector en ese campo del plugin K4MobiDeDRM. Quita cualquier espacio entre las cifras y si necesitas poner más de un número de serie, sepáralos con comas (no con espacios). El número de serie de tu Kindle lo encuentras detrás de los Kindle o en el Menú > Settings al final. [Actualización: esto ahora está en el menú en “Device Info”]

Amazon para PC o Mac: Teniendo Calibre y el complemento instalado en el mismo ordenador que los programas originales, no es necesario hacer más, ya que los complementos tomarán lo que necesiten para hacer la conversión.

Adobe ePUB o Adobe PDF: Con tener Calibre y el Adobe Digital Editions instalado y autorizado en el mismo ordenador es suficiente.

Barnes & Noble ePUB: Debes poner tu nombre (no tu dirección de email) y el número completo de la tarjeta de crédito en el campo que te muestra el plugin Ignoble Epub DeDRM. El nombre y el número de la tarjeta de crédito deben ser los que se especificaron como parte del código de desbloqueo de la tarjeta de crédito en tu página de Nook Library. Separa el nombre del número con una coma y no pongas espacios entre las cifras del número de tarjeta o antes o después de la coma.

Mobipocket ebooks (PRC): Debes poner el PID que pusiste en el sitio web donde lo compraste, o el PID de tu instalación del Mobipocket Reader en el campo para ello del plugin K4MobiDeDRM. El PID estará compuesto de 10 cifras y letras, con * o $ como el octavo caracter, suele estar en las opciones de la tienda donde se compró y cada dispositivo tiene uno diferente. Si tienes más de un PID, pon todos separándolos con comas (sin espacios).

eReader de Barnes & Noble o de otras tiendas: En la configuración del plugin eReader PDB 2 PML metemos el nombre y los 8 últimos dígitos de la tarjeta de crédito con la que se ha comprado, sin poner espacios en blanco.

1. Pulsar Aplicar y cerrar las Preferencias.

Una vez hecho todo esto, hay que agregar el ebook a Calibre y la versión sin DRM será importada en la base de datos de Calibre. Es importante saber que la quita del DRM sucede solamente en el proceso de importar, por lo tanto si ya tenías importados libros con DRM deberás quitarlos de Calibre y reimportarlos.

Quitar el DRM con DeDRM en Mac OS X

Los usuarios de Mac OS X 10.5 y 10.7 que no quieran usar Calibre pueden usar una aplicación que se encuentra dentro de la carpeta del zip del punto 2 anterior, llamada DeDRM. Hay que abrir la carpeta llamada DeDRM_Aplications y ejecutar la aplicación. Puedes quitar el DRM de cada ebook haciendo clic en el botón “Select Ebook…”. Para quitar el DRM de varios ebooks o carpetas de una sola vez, sólo tienes que arrastrar y dejarlos caer en la aplicación cuando no está siendo ejecutada.

Quitar el DRM con Python en Windows

Hay una opción para los usuarios de Windows que no usan Calibre pero necesitan instalar Python y PyCripto para usar la aplicación DeDRM_WinApp u otras. Para instalarlos, hay más información en el blog de Alf Apprentice.

Fairplay, el DRM de Apple

La única herramienta disponible para quitar el sistema de DRM de Apple es Requiem, mantenida independientemente por Brahms. La última versión en septiembre de 2012 es 3.3.5 y sirve para iTunes 10.5 y superiores, tanto en Windows como en Mac OS X.

Requiem tiene un sitio web Tor: http://tag3ulp55xczs3pn.onion, es decir que para bajarlo de ahí necesitas instalar Tor. Pero si no te importa mantener tu anonimato, también puedes bajarlo desde los siguientes enlaces:

Aplicación Requiem para Windows: http://www.datafilehost.com/download-b015485b.html
MD5: 954f9ecf42635fae77afbc3a24489004

Aplicación Requiem para Mac OS X: http://www.datafilehost.com/download-50608ba6.html
MD5: 4e7dc46ad7e0b54bea6182c5ad024ffe

Código fuente para Requiem: http://www.datafilehost.com/download-af8f91a1.html

MD5: e175560590a154859c0344e30870ac73

Si Requiem te da problemas, puedes contactar directamente con Brahms a través de su web en Tor.

Es importante que sepas que estas herramientas no “crackean” el DRM. Simplemente permiten que el dueño del ebook (y sólo él) use la información que se encuentra en la clave de encriptación que se encuentra guardada en alguna parte de su ordenador o dispositivo para descifrar el ebook de la misma manera en que el software oficial.

Foto: pamhule, Kristina Schuster, shiftstigma.

Este post fue publicado originalmente por mí en Bitelia