El clic de los niños

“Los niños ya nacen sabiendo usar internet”, oímos a menudo. Lo que seguramente no saben es cómo proteger su privacidad de la personalidad que aún están formando, porque ya hay aplicaciones y trackers juntando datos de su navegación. Esto es lo que descubrió un grupo de investigadores del International Computer Science Institute (ICSI) de la Universidad de Berkeley.

¿Para qué querría alguien hacer un perfil del comportamiento de un niño pequeño? fue lo primero que le pregunté a Narseo Vallina, uno de los investigadores, y sus respuestas no fueron muy tranquilizadoras. Disney ya ha tenido juicios por temas similares y hace poco YT Kids se enfrentó a un inmenso debate en redes por padres preocupados. Había una serie de vídeos producidos por algoritmos programados para crear vídeos terriblemente atractivos para menores, aunque ciertamente extraños. Lo peor de todas estas apps es que la mayoría enviaba los datos a terceros, en la mayoría de los casos, empresas bastante oscuras. Todo esto y más lo he contado en este reportaje para El País: Más de la mitad de aplicaciones infantiles envía datos a terceros.

Foto: Petras Gagilas

Si algo es gratis, el producto eres tú. O no.

Probablemente es una de las frases más usadas en tuits, medios y debates cuando se habla de datos personales, de privacidad, de redes sociales y servicios online. Este argumento, además de dar un titular muy resultón para columnas dominicales, es bastante cuestionable. 

Por un lado, el modelo gratis-con-publicidad lleva muchos años funcionando (pensemos en la radio o la TV) y eso no significa que los usuarios sean tratados como producto o sus datos vendidos. Por el otro, creer que porque pagas por algún servicio la empresa no te utiliza como producto o no explotará los datos que tiene de ti es como mínimo, ingenuo.

Evil Google ha encajado perfecto en el personaje que parece validar este argumento, pero desde que existe la publicidad, las audiencias, su relevancia, su atención, su tiempo y sus datos, son algo por lo que se paga, aunque el público ya sea suscriptor. 

La frase viene de los años 70, bastante antes de internet. Fue pronunciada en un corto sobre la TV llamado “Television delivers people”, en 1973, y se reprodujo en una entrevista de Richard Serra que hablaba de ese show. Pero se popularizó a través de un comentario de Andrew Lewis en unos foros de Metafilter.

Aparentemente también el argumento de “El producto eres tú” fue usado por Ronald Reagan en un discurso en 1986, en el que hablaba de la guerra contra las drogas. 

Defender la privacidad en lo relativo a los datos que utilizan las empresas con las que tenemos que relacionarnos es fundamental y por eso necesitamos utilizar argumentos más informados si queremos defender nuestros derechos.

Vídeo: Los dilemas de la privacidad y el futuro de Internet

Univers Internet 2016. Els dilemes de la privacitat i el futur d’Internet. Marilín Gonzalo (VO Es) from CCCB on Vimeo.

Vivimos un momento de datificación creciente y extremo, en que la huella digital es inevitable. El CCCB me invitó a dar una conferencia sobre la privacidad y el futuro de internet en el marco de sus jornadas para docentes. 

A partir de una genealogía del concepto de privacidad, existente antes que Internet, nos planteamos qué ponen de manifiesto hechos como las filtraciones de Edward Snowden. ¿Seguimos teniendo derecho a la privacidad aunque no tengamos nada que esconder? Hicimos un estado de la cuestión de lo que ocurre con nuestros datos, las cosas buenas y malas, y después que cada uno decida. Arriba el vídeo completo de mi charla, en la que hablo de la evolución del concepto de la privacidad y su dimensión en la era de internet. 

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De qué hablamos cuando hablamos de privacidad

Sexy Edward Snowden

Todos sabemos lo que es la privacidad, pero cuando hablamos de privacidad en internet sabemos que lo que hay en juego es mucho más que la definición de la RAE.

Un tiempo después de que Edward Snowden revelase la escala de invasión a la privacidad a la que estamos sometidos, tuve una charla con un experto en estos temas. Le dije que me parecía increíble que no hubiese más reacción por parte del público en general, ante lo que implicaba un giro en la manera en cómo nos relacionamos con la tecnología en el mundo actual. “Pareciera que no les afecta”, le dije. Él me contestó: “Es que no les afecta”.

La mayoría de las personas no ha visto diferencias notables en su vida después de que Snowden se jugara el pellejo para hacer conocer a la humanidad que era la más vigilada de la historia. La gente sigue escribiendo emails, haciendo click en enlaces, dando sus datos para obtener descuentos en el supermercado, hablando por teléfono con su madre para preguntarle una receta y dejando comentarios en redes sociales. Y no pasa nada.

Y no pasa nada, el experto lo repitió. Luego añadió: “Hasta que algún día ya no te interese hablar sólo de recetas y digas a tu madre que no estás de acuerdo con el sistema político que tenemos y que quieres hacer algo para cambiar eso”, por ejemplo. O que vivas en un país donde ser homosexual es delito, y te veas perseguido por conversaciones que tuviste. O que tengas que atravesar una frontera porque ha estallado una guerra, y estés sin papeles en el país al que caíste. O que una institución del gobierno o una empresa para la que trabajas te pida hacer algo que va contra tus principios. Nunca sabes cuándo el sistema puede empezar a considerarte sospechoso. En ese momento empezarás a buscar una forma de comunicarte que no esté intervenida, y quizás sea tarde para empezar a reivindicar derechos perdidos.

No somos criminales, ni estamos paranoicos. Tampoco queremos renunciar a la inmensa explosión de conexiones sociales y expansión del conocimiento y de otras realidades que nos trajo la Web. No pensamos dar la razón a los neoluditas ni a los medios que hacen fotomontajes de hackers con pasamontañas. No queremos dejar de jugar y de explorar, ni estamos dispuestos a renunciar al espacio de libertad que nos prometieron en los albores de la internet. Tendremos que hacerlo con cuidado y pensando qué tipo de futuro queremos. Con decisiones conscientes sobre nuestros datos y nuestra exposición, conociendo cuánto vale la información sobre nosotros que sólo nosotros podemos dar, y protegiendo e informando a los que llegan a los ámbitos digitales, cada vez más jóvenes y cada vez más desde la intuición de gestos en una pantalla.

Rosa Luxemburgo dijo una vez: “el que no se mueve no siente las cadenas”. Por eso es que cuando debatimos sobre privacidad también estamos hablando de libertad y de derechos humanos.

El próximo 4 de julio hablaré en la Jornada para Docentes en el CCCB sobre los orígenes del concepto de la privacidad y su evolución, y qué papel juega la tecnología en ello, en la conferencia “Privacidad en el entorno digital”.

Libertad y privacidad en Internet es un post que he publicado allí con algunos temas de los que hablaremos en esas jornadas. Está también en catalán y en inglés.

Selfies desnudos más seguros

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A todos nos gustan los selfies, digan lo que digan los medios citando algún estudio sobre narcisismo e inmadurez. Un selfie implica controlar lo que mostramos de nosotros, el ángulo, el cómo, el dónde y la herramienta. Configuramos imagen a imagen cómo nos vemos y no dependemos de otros que nos definan. En el IFF conocí Safer Nudes, el genial proyecto de la gente de Coding Rights.

En vez de pensar que no tenemos que hacer o enviar a nadie desnudos nuestros que no queremos publicar, por qué no hacer valer nuestro derecho a controlar qué queremos compartir y qué no en internet. El derecho a la privacidad consiste exactamente en eso, en poder decidir qué datos publicamos de nosotros y bajo qué condiciones.

Safer Nudes es un zine (pequeño folleto plegado como un librillo) que puede descargarse e imprimirse desde estos PDFs (1 y 2). Aquí se muestra cómo plegarlo.

En ellos, una guía sexy de los desnudos seguros y una serie de estrategias y herramientas sobre seguridad digital para ejercer nuestro derecho a los selfies y a los desnudos de forma segura:

Disfruta de ti mismo

Toma las fotos que quieras y recuerda: no hay reglas ni límites. Los desnudos no tienen que ser fotos pornográficas, necesariamente: tus desnudos, tus reglas.

¡Anonimiza!

Internet nos ha vuelto stalkers a todos. Si quieres compartir desnudos con alguien en quien no confías, te recomendamos que evites mostrar tu cara, tatuajes, marcas de nacimiento, cicatrices, muebles, etc.

Aplicaciones como Obscuracam te permiten pixelar tu cara y otros aspectos de tu cuerpo o del fondo de la imagen que quieras ocultar. Además, hay que tener en cuenta que cada vez que tomas una foto, detalles como la hora y la localización quedan en ella. Esta información es conocida como metadatos y pueden ser usados para identificarte. Para que te deshagas de ellos puedes utilizar editores de metadatos como Photo Exif Editor (disponible para iPhone y Android).

¿Quedaste expuesto?

La publicación de tus desnudos no es necesariamente algo malo, mientras haya sido tu decisión. Si eres tú quien publica tus propias imágenes porque quieres, nadie debería usarlas en tu contra. Nuestros maravillosos desnudos pueden ser usados para incitar una discusión muy importante acerca de nuestros cuerpos, nuestros deseos y la forma como queremos mostrarlos y usarlos.
Si alguien publicó tus desnudos sin tu consentimiento, esto es posiblemente ilegal. La mayoría de países protege los derechos asociados con la personalidad, que incluyen la protección de la imagen, los datos personales y otra información privada. Entonces siempre deberías poder pedirle a la compañía de internet (usualmente conocida como ISP) que retire estas imágenes no autorizadas. Además de poder remover este contenido, también puedes pedir asistencia legal para examinar la posibilidad de demandar civil o penalmente a la persona que subió tus imágenes. Para más información sobre la recogida de pruebas y cómo proceder en esos casos:

http://withoutmyconsent.org
http://www.womanagainstrevengeporn.com
http://www.takebackthetech.net/know-more

¿Pueden ver mi vagina?

Sí, los gobiernos y las compañías pueden ver nuestros desnudos si quieren. Pero nosotros podemos dificultar esto. Usa el cifrado y crea contraseñas fuertes con palabras largas en otros idiomas, números o caracteres especiales, por ejemplo. De ser posible, cifra enteramente tu teléfono (disponible en Android y iPhone).

Nunca se te olvide que cada archivo que enviamos a través de una aplicación también llega a un servidor propiedad de una compañía. No tenemos acceso a los datos de esos servidores, pero las empresas que son dueñas de ellos sí y también los gobiernos. Y, aunque muchos servicios prometen seguridad y confidencialidad, hemos visto muchas filtraciones, en Snapchat y Ashley Madison, por ejemplo.

Borra o esconde bien

La vida es efímera. Podemos aceptar esto y borrar cada desnudo inmediatamente después de enviarlo (con el modo de autodestrucción activo). Pero guardarlos en una carpeta cifrada también puede ser un buen camino. Recuerda que tu teléfono puede crear backups de tus fotos en varias carpetas: es crucial asegurarte que cada copia ha sido borrada. CC cleaner es una aplicación que ayuda a borrar los rastros de los archivos, disponible para Android, Windows y Mac OS. En caso de que quieras guardar estas imágenes en tu ordenador, asegúrate de usar carpetas cifradas y que sólo tú te sepas la contraseña.

Pero lo máximo acá (lo que mantiene tu trasero a salvo, incluso de la Agencia Nacional de Seguridad de EE.UU.) es usar la suite de PGP, disponible para Windows, Linux y Mac OS. Sólo tienes que crear tus llaves (memorizar la privada, compartir la pública) y usarlas cada vez que quieras enviar desnudos u otros archivos privados.

Usa canales seguros para compartir

Una aplicación confiable para compartir cosas íntimas debería ser software libre, ofrecer cifrado de principio a fin, bloqueo para capturar pantalla, mensajes que se autodestruyen, que se borran de los dispositivos y los servidores, no debe requerir correo electrónico, número de teléfono o nombre real como datos de suscripción. Esta es una combinación de criterios que no encontramos en ninguna de las aplicaciones que acá mencionamos. Todo lo que probamos tiene ventajas y riesgos. Así que lo más importante es saber qué está en juego cuando se usa alguno de estos servicios.

Nunca uses mensajes de texto (SMS), iMessage, WhatsApp, Telegram, Facebook (¡por Dios, no!), Tinder, Happn o cualquier otras aplicaciones de mensajería que muestra tu teléfono o que te permite descargar las imágenes que son compartidas con otros. También es sabio evitar aplicaciones que no utilicen cifrado de principio a fin, ya que los mensajes sin cifrar son mucho más fáciles de interceptar. Aplicaciones como Confide y Wickr utilizan este tipo de cifrado y hacen que las imágenes desaparezcan después de ser vistas. Esto es muy diferente de Snapchat, por ejemplo, en donde se requiere un número de teléfono para registrar al usuario y que mantiene las imágenes en línea durante 24 horas. Confide y Wick dificultan mucho más las impresiones de pantalla y te permite saber cuándo alguien lo intenta. El registro en ambos servicios no requiere un número de teléfono. Evita vincular tus cuentas en estas aplicaciones con tu cuenta de correo personal o tu perfil de Facebook, ya que así tus desnudos quedan atados a estas cuentas en algún nivel.

Formspring: nadie sin su rueda de prensa

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Si alguna vez nos pareció que al usar Twitter ahorrábamos en psicólogo, era porque todavía no habíamos usado Formspring. Freudspring, dijo Aberrón.

Formspring es básicamente un servicio que te ofrece un formulario donde cualquiera puede dejarte una pregunta, y una de las funciones más interesantes es que pueden hacerlo de forma completamente anónima. A medida que contestas, las preguntas y respuestas se van publicando con lo que se forma una especie de FAQ de tu vida y persona.

Usarlo implica experimentar ese grado de adicción y tendencia que todos tenemos a hablar de nosotros mismos y también a repensar en cada pregunta los límites de nuestra exposición pública. A pesar de que el componente del anonimato tiende a hacer pensar en el “nido de trolls” que puede resultar, los comentarios de admiración, elogios y saludos son lo que abunda. Parece que vivimos tiempos en los que expresar admiración públicamente a veces puede ser más denostado que criticar y estar de vuelta de todo.

Me resultó más natural hablar ahí de temas que jamás publicaría en mi blog, y es parte de su éxito. El tema de las preguntas personales es lógico ya que escribiendo a diario en distintos lugares de internet y siendo entrevistada, normalmente una ya cuenta gran parte de su vida profesional, y lo que queda por preguntar se refiere a áreas más personales, pero lo grande de Formspring es encontrar cosas como estas:

A Santi Siri (creador de Popego y The Whuffie Bank): En tu sistema de moneda, los que no usan la tecnología a diario son pobres?

Si. El problema mas importante en relación a Internet en el mundo hoy es el acceso. Acortar la brecha digital debería ser algo fundamental para toda clase de gobierno que quiera garantizarle a su pueblo las herramientas necesarias para poder progresar en esta vida. Hoy casi 2500 millones de persona no tienen teléfono. Así que queda mucho por hacer en esa materia… entre tanto, la discusión sobre Whuffies es algo todavía abstracto y que mira mas al futuro que al presente.

A Alejandro Rozitchner (intelectual argentino): Considerás que estar cerca de un gobierno pone un poco en jaque la mirada crítica que podes tener como intelectual o referente del pensamiento politico de este país?

El amor, la participación, te compromete, te acerca, te hace cargo. Amor por la gente que trabaja por vos o por el país que querés ayudar a ser. No creo en la caracterización del intelectual como “mirada crítica”, prefiero pensarlo como un amor que hace cosas con ideas, que trabaja para crecer y hacer crecer.

A Pedro Jorge (traductor): ¿Cuál es el libro que más te gustó traducir? (¿Te han hecho esta pregunta muchas veces)

Rara vez, la verdad.

La era del diamante. Fue una verdadera delicia traducirlo. Además, es un libro tan genial que cada vez que lo leía más me gustaba.

A Koggi (músico, mexicano viviendo en Finlandia): cómo se ve México desde allá?? qué se siente ver que tu tierra es tan mal dirigida ????

Pues se veia igual de mal dirigida desde adentro.

Pero aqui me da mucho gusto ver mis impuestos son utilizados a diario y eso jamás lo senti en México.

A Darío Gallo (editor general de Perfil.com) ¿Pensás o percibís que la profesión del periodismo está algo devaluada últimamente? ¿Es un fenómeno local o pasa en todas partes?

El periodismo nunca fue una profesión bien vista. ¿Quién estima a la vieja chusma del barrio que conoce las miserias y pecados de todos?

A Eduardo Arcos, creador de ALT1040: ¿Crees que un chico de 15 años con un blog con 40mil visitas unicas diarias es un chico talentoso y con buen futuro?

Depende cómo conseguiste esas 40 mil visitas únicas diarias 🙂

En realidad las visitas y la popularidad tienen poco valor. Seguramente tlenen mucho valor para ti, pero para el resto poco.

Si esas 40 mil visitas únicas diarias se van con algo de utilidad de cualquier tipo (sociabilización, comunicación, información, aprendizaje o entretenimiento) excelente.

Pero la realidad (y lo que a muchos no les gusta decir en público) es que el número de visitas tampoco es importante: la calidad de esas visitas es SÍ lo es. Si lo tuyo es un negocio importa poco que tengas 40 mil o 800 mil visitas, pero importa mucho que estés haciendo dinero.

El talento radica en muchísimo más que hacer un sitio con 40 mil visitas únicas al día.

El verdad-consecuencia online, el juego que no sabes cuán adictivo puede ser hasta que empiezan a llegarte preguntas, anónimas o no; la rueda de prensa que todos, conocidos o no, podemos tener en la red.

El sitio incluye widgets que puedes incrustar en tu web e interacción con otros servicios como Twitter, Facebook, Tumblr o Blogger.

A pesar de que viene teniendo un par de caídas técnicas, creo que han dado con un formato interesante (tanto que Tumblr acaba de implementarlo), justamente por la confianza que genera en los usuarios. Mientras vemos qué pasa, pueden lo que quieran o leer lo que ya he contestado en mi Formspring o tirar preguntas desde aquí mismo:

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