La libertad, por Joan Margarit

Flecha en Vallecas

(…)

La libertad es un extraño viaje.
Son las plazas de toros con las sillas
sobre la arena en las primeras elecciones.
Es el peligro que, de madrugada,
nos acecha en el metro,
son los periódicos al fin de la jornada.
La libertad es hacer el amor en los parques.
Es el alba de un día de huelga general.
Es morir libre. Son las guerras médicas.
Las palabras República y Civil.
Un rey saliendo en tren hacia el exilio.
La libertad es una librería.
Ir indocumentado.
Las canciones prohibidas.
Una forma de amor, la libertad.

–Joan Margarit

Uncanny Valley, Anna Wiener

«Sometimes I would worry about my internet habits and force myself away from the computer, to read a magazine or a book. Contemporary literature offered no respite: I would find prose cluttered with data points, tenuous historical connections, detail so finely tuned it could only have been extracted from a feverish night of search-engine queries. Aphorisms were in; authors were wired. I would pick up books that had been heavily documented on social media, only to find that the books themselves had a curatorial affect: beautiful descriptions of little substance, arranged in elegant vignettes -gestural text, the equivalent of a rumpled linen bedsheet or a bunch of dahlias placed just so.

Oh, I would think, turning the page. This author is addicted to the internet, too.»

La colina que escalamos: transcripción y traducción del poema de Amanda Gorman

Amanda Gorman

Amanda Gorman, la poeta más joven en participar en una ceremonia de investidura del presidente de Estados Unidos, lo hizo en la de Joe Biden con el poema «The Hill We Climb» (La colina que escalamos). Aquí la transcripción completa y su traducción al español abajo.

When day comes we ask ourselves,
where can we find light in this never-ending shade?
The loss we carry,
a sea we must wade
We’ve braved the belly of the beast
We’ve learned that quiet isn’t always peace
And the norms and notions
of what just is
Isn’t always just-ice
And yet the dawn is ours
before we knew it
Somehow we do it
Somehow we’ve weathered and witnessed
a nation that isn’t broken
but simply unfinished
We the successors of a country and a time
Where a skinny Black girl
descended from slaves and raised by a single mother
can dream of becoming president
only to find herself reciting for one
And yes we are far from polished
far from pristine
but that doesn’t mean we are
striving to form a union that is perfect
We are striving to forge a union with purpose
To compose a country committed to all cultures, colors, characters and
conditions of man
And so we lift our gazes not to what stands between us
but what stands before us
We close the divide because we know, to put our future first,
we must first put our differences aside
We lay down our arms
so we can reach out our arms
to one another
We seek harm to none and harmony for all
Let the globe, if nothing else, say this is true:
That even as we grieved, we grew
That even as we hurt, we hoped
That even as we tired, we tried
That we’ll forever be tied together, victorious
Not because we will never again know defeat
but because we will never again sow division
Scripture tells us to envision
that everyone shall sit under their own vine and fig tree
And no one shall make them afraid
If we’re to live up to our own time
Then victory won’t lie in the blade
But in all the bridges we’ve made
That is the promised glade
The hill we climb
If only we dare
It’s because being American is more than a pride we inherit,
it’s the past we step into
and how we repair it
We’ve seen a force that would shatter our nation
rather than share it
Would destroy our country if it meant delaying democracy
And this effort very nearly succeeded
But while democracy can be periodically delayed
it can never be permanently defeated
In this truth
in this faith we trust
For while we have our eyes on the future
history has its eyes on us
This is the era of just redemption
We feared at its inception
We did not feel prepared to be the heirs
of such a terrifying hour
but within it we found the power
to author a new chapter
To offer hope and laughter to ourselves
So while once we asked,
how could we possibly prevail over catastrophe?
Now we assert
How could catastrophe possibly prevail over us?
We will not march back to what was
but move to what shall be
A country that is bruised but whole,
benevolent but bold,
fierce and free
We will not be turned around
or interrupted by intimidation
because we know our inaction and inertia
will be the inheritance of the next generation
Our blunders become their burdens
But one thing is certain:
If we merge mercy with might,
and might with right,
then love becomes our legacy
and change our children’s birthright
So let us leave behind a country
better than the one we were left with
Every breath from my bronze-pounded chest,
we will raise this wounded world into a wondrous one
We will rise from the gold-limbed hills of the west,
we will rise from the windswept northeast
where our forefathers first realized revolution
We will rise from the lake-rimmed cities of the midwestern states,
we will rise from the sunbaked south
We will rebuild, reconcile and recover
and every known nook of our nation and
every corner called our country,
our people diverse and beautiful will emerge,
battered and beautiful
When day comes we step out of the shade,
aflame and unafraid
The new dawn blooms as we free it
For there is always light,
if only we’re brave enough to see it
If only we’re brave enough to be it

Traducción al español: La colina que escalamos

Y cuando llega el día nos preguntamos
¿Dónde hallaremos luz en esta sombra interminable?
La pérdida que cargamos,
un océano que tenemos que vadear.
Hemos desafiado el vientre de la bestia
Hemos aprendido que el silencio no es siempre sinónimo de paz,
y que las normas y nociones
de lo justo no son siempre justas
Y sin embargo, el amanecer nos pertenece
aún antes de que lo supiéramos
De alguna manera lo hemos hecho
De alguna manera hemos capeado y presenciado
una nación que no está rota
sino sencillamente inacabada
Nosotros, los sucesores de un país y de una época
en los que una chica negra y flaca
descendiente de esclavos y criada por una madre sin marido
puede soñar con ser la presidente
sólo para encontrarse declamando para uno
Sí, no somos muy pulidos
y lejos de ser prístinos
pero saberlo no denota que estemos
batallando por formar una unión que sea perfecta
Nos esforzamos por forjar una unión con un propósito
para constituir un país comprometido con todas las culturas,
colores y condiciones de los hombres
Y por eso no miramos lo que se interpone entre nosotros
sino lo que está delante de nosotros
Y cerramos la brecha porque sabemos que, para anteponer nuestro futuro,
debemos ante todo apartar las diferencias
Y dejamos las armas
para poder abrazarnos con brazos extendidos
los unos a los otros
Buscamos que no haya daño para nadie y la armonía de todos,
que el mundo diga, por lo menos, que esto es cierto:
que incluso cuando estuvimos afligidos, crecimos
que incluso cuando era doloroso, tuvimos esperanza
que cuando nos cansamos, seguimos esforzándonos
Que por siempre estaremos unidos, victoriosos
no porque nunca más conoceremos la derrota
sino porque nunca más sembraremos divisiones
La Escritura nos dice: vislumbrar
que cada uno se sentará bajo su propia vid o higuera
y nadie lo podrá atemorizar
si hemos de vivir a la altura de estos tiempos
Entonces la victoria no estará en la hoja de la espada
sino en todos los puentes que hemos hecho,
porque esa es la promesa de la luz
La colina que escalamos
si de verdad nos atrevemos
es porque ser americano es más que un orgullo que heredamos,
es el pasado que pisamos
y cómo repararlo
Hemos visto una fuerza que destrozaría nuestra nación
antes que compartirla
Destruiría nuestro país si eso significara retrasar la democracia
y este esfuerzo por poco alcanza el éxito
Pero aunque la democracia puede periódicamente retrasarse
nunca puede ser derrotada de forma permanente
En esta verdad,
en esta fe, confiamos
Porque mientras tenemos los ojos puestos al futuro
la historia tiene sus ojos puestos en nosotros
Esta es la era de la justa redención
Temimos en su inicio
No nos sentimos preparados para ser los herederos
de una hora tan llena de terror
pero en ella encontramos el poder
para escribir un inédito capítulo
para ofrecernos, a nosotros, la esperanza y la risa
Así que mientras una vez nos preguntamos
¿cómo podríamos prevalecer sobre la catástrofe?
Ahora preguntamos
¿Cómo podría la catástrofe prevalecer sobre nosotros?
No volveremos ya a lo que fue
sino a lo que será
Un país malherido pero entero,
benévolo pero audaz,
feroz y libre
No daremos marcha atrás, a lo que fue
Ni habrá una interrupción por ser intimidados
porque sabemos que nuestra inacción y nuestra inercia
serían la herencia de las generaciones venideras
Nuestros errores se convierten en sus cargas
Pero una cosa es cierta:
Si fusionamos la misericordia con la fuerza
y la fuerza con el derecho y al derecho,
entonces el amor será convertido en el legado
y cambiará el patrimonio inalienable
que adquieran nuestros hijos al nacer
Así que dejemos tras nosotros un país
mejor que el que nos dejan
Con cada aliento de mi pecho de bronce que palpita,
levantaremos este mundo herido hacia un mundo fascinante
Nos elevaremos desde las colinas de oro del oeste
nos elevaremos desde el noreste barrido por el viento
donde nuestros ancestros por primera vez
entendieron lo que era rebelarse
Nos levantaremos de las ciudades bordeadas por los lagos
en los estados del medio oeste americano,
nos alzaremos desde el sur bañado por el sol
Reconstruir, reconciliar, recuperar
y en cada recoveco conocido del país
y de cada rincón de nuestra patria
emergerá nuestra gente, diversa y hermosa,
maltrecha y hermosa.
Cuando llegue el día saldremos de la sombra
ardientes y sin miedo
El nuevo amanecer florecerá
en la medida que le damos libertad
Porque siempre habrá luz
si sólo somos lo suficientemente valientes para verla
si sólo somos lo suficientemente valientes para serla.

— Amanda Gorman, 2021

Seguridad ‘a pesar de’ o el cifrado que no es cifrado

A partir de esta semana y durante varios meses hablaremos mucho sobre la Digital Services Act, la gran normativa para la actividad de internet en Europa. Pero que no se nos pase que el Consejo de la UE acaba de fijar su postura en torno al cifrado extremo a extremo (E2EE).

Lo hace con un nuevo concepto que levanta alarmas en muchos: Seguridad a pesar del cifrado. Expertos en Derecho, tecnología y políticas públicas han alertado sobre el riesgo de debilitar el cifrado pidiendo puertas traseras. Después de aquel fiasco con Google en China, el caso FBI/Apple ha sentado precedente y el cifrado se ha reconocido como garantía de los derechos de la persona, incluso por instituciones europeas.

Pero desde hace unos meses, algunos borradores empezaron a mencionar este nuevo concepto como algo necesario contra atentados terroristas y la lucha contra el abuso infantil. El problema con un cifrado con puertas traseras es que no tenemos garantías de que se pueda usar sólo contra los malos. No podemos hacer tecnología selectiva.

De todo esto hablo en este reportaje que escribí para Newtral: Seguridad a pesar del cifrado: el riesgo de las puertas traseras en la UE

Recuerdos del 11S

A un año de los veinte del 11S, siguen circulando conspiranoias sobre ese suceso que nos impactó masivamente, en directo -y en diferido también- y cristalizó ese día para todas las personas de mi edad para arriba. Tener recuerdos del 11-S es señal de una generación, es una línea que divide a los que lo tenemos y los que vivían en el mundo de la infancia o no habían nacido.

Todos los años desde entonces ha habido una conversación ese día, un hilo de comentarios, una conversación en redes, un momento en el que todos sacamos nuestros recuerdos. Conocer a alguien y tener una relación probablemente ya implica que nos hemos contado lo que estábamos haciendo ese día, repasando esa historia mil veces. Explicando el contexto de nuestras vidas en ese año, que ya ha quedado tan lejos.

La pandemia de 2020 trae incertidumbres y recuerdo esos días. Y lo de vivir con alegrías y con miedo y todo a la vez, pegado a los informativos, tratando de entender. Las imágenes del 11S me siguen estremeciendo. He visto estas, con sonido ambiente, y he vuelto a sentir el estupor ante la pantalla del móvil, 19 años después.

También este año he conocido este poema de Cristina Peri Rossi, activista y poeta uruguaya exiliada en Europa.

El once de septiembre del año dos mil uno
mientras las Torres Gemelas caían,
yo estaba haciendo el amor
El once de septiembre del año dos mil uno
a las tres de la tarde, hora de España,
un avión se estrellaba en Nueva York,
y yo gozaba haciendo el amor
Los agoreros hablaban del fin de una civilización
pero yo hacia el amor
Los apocalípticos pronosticaban guerra santa,
pero yo fornicaba hasta morir
-si hay que morir que sea de exaltación-
El once de septiembre del año dos mil uno
un segundo avión se precipitaba sobre Nueva York
en el momento justo en que yo caía sobre ti
como un cuerpo lanzado desde el espacio
me precipitaba sobre tus nalgas
nadaba entre tus zumos
aterrizaba en tus entrañas
y vísceras cualesquiera
Y mientras otro avión volaba sobre Washington
con propósitos siniestros
yo hacía el amor en tierra
-cuatro de la tarde, hora de España-
devoraba tus pechos tu pubis tus flancos
hurí que la vida me ha concedido
sin necesidad de matar a nadie
Nos amábamos tierna apasionadamente
en el Edén de la cama
-territorio sin banderas, sin fronteras,
sin límites, geografia de sueños,
isla robada a la cotidianidad, a los mapas
al patriarcado y a los derechos hereditarios-
sin escuchar la radio
ni el televisor
sin oir a los vecinos
escuchando sólo nuestros ayes
pero habíamos olvidado apagar el móvil
ese apéndice ortopédico
Cuando sonó
alguien me dijo: Nueva York se cae
ha comenzado la Guerra Santa
y yo, babeante de tus zumos interiores
no le hice el menor caso,
desconecté el móvil
miles de muertos, alcancé a oir,
pero yo estaba bien viva,
muy viva fornicando
qué ha sido? -preguntaste,
-«creo que Nueva York se hunde», murmuré,
comiéndome tu lóbulo derecho, «Es una pena», contestaste
mientras me chupabas succionabas
mis labios inferiores
Y no encendimos el televisor
ni la radio el resto del día,
de modo que no tendremos nada que contar
a nuestros descendientes
cuando nos pregunten qué estábamos haciendo
el once de septiembre del año dos mil uno,
cuando las Torres Gemelas se derrumbaron sobre Nueva York.

Cristina Peri Rossi

(via Belén Remacha)

Radar COVID: por qué hay que pedir seguridad y privacidad en una app de rastreos

Radar COVID Localización

Radar COVID, la app de rastreo de contactos española para luchar contra la pandemia, ha pasado el período de pruebas. Llevo semanas siguiendo este tema y hablando con fuentes para saber por qué aún tiene tantas sombras (y despejarlas), y esta semana he publicado este reportaje sobre las dudas que persisten, meses después.

Se dice que es de código abierto, como el resto de apps europeas, pero todavía no hemos podido verlo. Esto despejaría el 100% de esas dudas (esperamos al 15 de septiembre, que es cuando dicen que la abrirán). Dicen que se basa en DP-3T, una app abierta europea, que en principio podría ser adaptada con ligeras modificaciones, pero el proceso parece estar llevando demasiado tiempo, y Carmela Troncoso, la líder del equipo de DP-3T, nos ha dicho que no llamaría colaboración a lo que hubo con España. Sólo en Europa, contamos ya 10 apps basadas en este código abierto que están funcionando.

La ministra de Economía, Nadia Calviño, dijo a finales de mayo en el Congreso que las pruebas comenzarían en junio. Luego lo retrasaron hasta julio, con el piloto de La Gomera. Hace dos semanas empezamos a buscar el contrato, que no estaba publicado aún. Fuentes de SEDIA me dijeron que igual era por la tramitación de emergencia, pero esto no es así. La tramitación de emergencia permite saltarse la adjudicación para agilizar el trámite, pero una vez adjudicado toda esa documentación debe ser puesta a disposición del público, según la ley de contratos públicos.

Por otro lado, el tema de la localización. Se repite que la app funciona con Bluetooth y no utiliza datos de localización pero en Android no puedes usarla con localización desactivada. Haz la prueba, tu teléfono te mandará un mensaje como el de la imagen de esta entrada. Es decir que tu teléfono sí está cogiendo datos de localización. “Pero la app no los pide”, dicen desde SEDIA. Muy bien, pero a día de hoy, con más de un millón de apps instaladas y activas en los bolsillos de los españoles, no podemos comprobar eso, o si Google está haciendo algo con esos datos. Por eso además de una auditoría externa de esta app sería bueno también auditar la API que Google y Apple crearon para esto y en lo que se basa la app. Esa auditoría ha sido pedida por Troncoso, sin respuesta aún.

Una app de rastreos implica un desafío tecnológico y ético tremendo, más en épocas de pandemia, en las que siempre planea la tentación y la excusa de dejar de lado la privacidad por la seguridad. No es imposible. En pandemia necesitamos tecnologías seguras, abiertas y auditadas para garantizar la confianza de los usuarios. Los ciudadanos deben tener la información clara para que la instalen con decisiones informadas. Seguridad por diseño, no por confianza.

El reportaje completo ha sido publicado en Newtral: Luces y sombras de la app de rastreo en España

Diarios colectivos de la pandemia

Todo ha cambiado. Tenemos pandemia, tiempos oscuros, encierros, duelos, desgracias. Toboganes emocionales, incertidumbre, situaciones complejas. Estamos ante algo que no imaginamos, repetimos, como si quisiéramos creérnoslo, como si no termináramos de captarlo. Nosotros que nos creíamos de vuelta de todo, millennials, X, boomers. Aquí estamos repitiéndonos, contándonos unos a otros lo que nos ha pasado, reconociéndonos en el otro, volviendo a los libros, al hogar, a lugares íntimos, que habíamos olvidado. O no, pienso, yo no los había olvidado, pero no me daba la vida. Los habíamos olvidado colectivamente. Eso es.

Qué suerte que al menos podemos leernos, escribir, contarnos y lanzarlo en las redes con la pequeña alegría de que alguien nos lea. O al menos con el alivio de soltarlo.

Hoy he leído esto sobre los No esenciales de una pandemia, de Anna Pacheco; el dossier, Diario de la pandemia que está construyendo la Revista de la Universidad de México con varios escritores. Paul B. Preciado y cómo cuenta que el amor, en este caso de sus padres, destroza otras distancias mentales, y la ansiedad de Mariana Enríquez, que es la mía y la de muchos, creo.

Blog Widget by LinkWithin