La red resiste

Hace exactamente dos años tuvimos conocimiento del anteproyecto de Ley Sinde. Gran parte de la ciudadanía señaló de inmediato su rechazo en las redes a través del #manifiesto por los derechos fundamentales en Internet. En estos 24 meses el debate social sobre esta iniciativa ha sido intenso y ha aglutinado a ciudadanos y organizaciones preocupados por la merma de derechos y libertades. Ahora, pocos días después de haber sido deslegitimado por las urnas, un gobierno moribundo pretende aprobar el reglamento que desarrolla esta ley en abierta connivencia con el gobierno entrante.

La Ley Sinde tendrá numerosos efectos indeseados: al introducir una fuerte inseguridad jurídica en la regulación de Internet, se dificulta gravemente la actividad de los emprendedores tecnológicos que el Partido Popular pretende que contribuyan a reactivar la economía. La redacción de la Ley Sinde señala claramente que se aplica a todos los servicios de la sociedad de la información; no deben confundirnos los mensajes que afirman que su única razón es la de cerrar webs de descargas. Nada es peor para el crecimiento de un mercado que la inseguridad de no saber si al día siguiente un negocio puede ser cerrado por la aplicación arbitraria de una norma en manos del gobierno de turno.

El panorama de la propiedad intelectual en nuestro país es atroz: la Embajada de los Estados Unidos ha impuesto la aprobación de la Ley Sinde, el canon digital a empresas y administraciones fue declarado ilegal por el Tribunal de Justicia de la Unión Europea pero tras año y medio se sigue pagando, los antiguos dirigentes de la SGAE -siempre defendida por el Ministerio de Cultura- se hallan imputados en la Audiencia Nacional por el saqueo generalizado del dinero de los autores. Este panorama cuadra con el general: una corrupción política extendida y no censurada en las urnas, unida a la subordinación de la democracia a los intereses de unos pocos con nombres y apellidos a los que sin embargo se les llama “mercados”.

Sólo con inteligencia, diálogo y trabajo se pueden resolver los actuales retos de la propiedad intelectual y comenzar a construir una salida a la preocupante situación económica actual. Como el Tribunal Europeo de Justicia, entendemos que la tensión entre la propiedad intelectual y la libertad de empresa, el derecho a la privacidad y el derecho a recibir o emitir información ha de resolverse en favor de estos tres últimos derechos. Será la única manera de crear riqueza y de mantener las libertades que tanto ha costado conseguir.

Frente a la arbitrariedad, la defensa histórica de la ciudadanía ha consistido en asegurar la garantía de los derechos fundamentales sustrayéndolos de la política, esto es, de los poderes de la mayoría y del mercado: se trata de derechos inviolables, indisponibles e inalienables.

Los gobiernos van y vienen. La red resiste.

This is Twitter

Hay gente que tiene el don del resumen. Quien hizo este video supo comprimir en 40 segundos gran parte de lo que ha estado pasando estos meses en Twitter, con la Ley Sinde, la digna retirada de Alex de la Iglesia, los insultos de Alejandro Sanz, la respuesta de Juan Gómez Jurado y la iniciativa que surgió de esto donde el autor lleva conseguidos 30 mil euros en donaciones para Save The Children.

Me llega vía Twitter a través de @FamosoCantante

La cena con la Ministra González-Sinde

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Quizá haya por ahí algún morboso preguntándose qué nos dieron para cenar. Yo se lo cuento, no hay problema, es muy sencillo. Fue plato único: miedo. El miedo lo impregnaba todo. Miedo al presente, miedo al porvenir, miedo a la gente (sobre todo a la gente joven), miedo a la rebelión de los públicos, miedo a la Red. Siento decir que no percibí ninguna voluntad de cambiar el rumbo, de mirar a otros sitios, de escuchar o imaginar alternativas que no pasen simplemente por insistir con la Ley Sinde o similares. Sólo palpé ese miedo reactivo que paraliza la imaginación (política pero no sólo) para abrir y empujar otros futuros. Ese miedo que lleva aparejado un conservadurismo feroz que se aferra a lo que hay como si fuera lo único que puede haber. Un miedo que ve enemigos, amenazas y traidores por todas partes.

– Amador Fernández-Savater, coeditor de Acuarela Libros, invitado a cenar con la ministra González-Sinde y otras figuras de la industria cultural española, contó en su crónica las impresiones de aquella reunión.

Foto: 27147

Manifiesto, cablegate, Ley Sinde, WikiLeaks: todo conectado

Manifiesto

Tuvo que venir WikiLeaks a confirmar lo que todos sospechábamos. Piensa mal y en WikiLeaks te lo confirmarán, dijo David Bravo hoy, y no podía tener más razón. Todas las especulaciones que dibujaran Víctor Ruiz y Antonio Delgado sobre la existencia de presiones por parte de Estados Unidos para que la Ley Sinde o ley antidescargas fuera aprobada en España, no solamente eran ciertas, sino que obedecían a un plan estratégico de Estados Unidos.

¿Hubiéramos sabido alguna vez esto sin WikiLeaks? Altamente improbable, o quizás lo supiéramos después de bastante tiempo con la ley votada durante varios años, cuando ya nada se puede cambiar.

El País sólo ha publicado 8 de los 105 cables con el tag SP y seguimos esperando el resto, pero mientras tanto una verdad va apareciendo cada vez con más fuerza: nadie, ni el PP ni el PSOE han escuchado la voz de los ciudadanos en este tema: se los calificó de factores externos degradantes y luego aceptaron presiones de Estados Unidos. Conté que estaba indignada y escribí más de esto en ALT1040: Estados Unidos llevó a cabo un plan para conseguir la Ley Sinde en España.

La nota cómica del día fue el comentario que hacen en uno de los cables de Carlos Sanchez Almeida, llamándolo Surfer’s Lawyer. Yo, que esta mañana quería una camiseta con el WANTED de Julian Assange, ahora quiero una que diga: «Please contact my lawyer, Surfer’s Lawyer».