¿Qué derechos tienen los usuarios de Megaupload?

Hace unas horas el FBI cerraba Megaupload, acusando a sus trabajadores de lavado de dinero, crimen organizado e infracción de copyright. Megaupload es el mayor servicio de alojamiento de archivos en internet y tenía 150 millones de usuarios.

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Según la acusación, esta acción “está entre los mayores casos criminales relacionados con copyright que ha habido en Estados Unidos y apunta directamente al uso indebido de un lugar de distribución pública de contenido para cometer y facilitar crímenes a la propiedad intelectual”. El documento habla de una “Mega Conspiración” en la cual están otros sitios muy populares como Taringa, Series Yonkis y Películas Yonkis.

El caso tiene más implicaciones que veremos en los próximos días, porque Megaupload tenía millones de clientes que pagaban por guardar sus contenidos privados y su cierre podría suponer, según Carlos Almeida, abogado experto en propiedad intelectual, “la incautación de documentación privada de millones de usuarios, violando su privacidad”. Tanto él como Javier Maestre, también abogado, nos aclaran nuestras dudas sobre los aspectos jurídicos del caso para los usuarios en España:

Marilín Gonzalo – ¿Un cliente de Megaupload en España debería preocuparse por sus datos privados?

Javier Maestre – El problema es que no sabemos qué es lo que han hecho las autoridades
norteamericanas con los servidores donde estaban alojados esos datos. Si han sido incautados por las autoridades es previsible que al menos durante un tiempo el cliente no podrá acceder a esos datos y no sería de extrañar que se acabaran perdiendo para siempre.

MG – ¿Podría reclamar el contenido propio que hubiera subido a Megaupload?

J. M. – Lo suyo sería que los clientes que tengan datos que quieran recuperar se dirijan a las autoridades que han ordenado su incautación, dando todos los datos posibles sobre su cuenta y los archivos que quieran recuperar. Tratándose de ciudadanos que viven fuera de los Estados Unidos, es posible que esta reclamación se pueda hacer a través de las embajadas de este país.

MG – ¿Es un caso comparable al de Napster jurídicamente?

J. M. – Es comparable en el sentido de que la acción se dirige frente al propietario de una tecnología por los actos que con ella hacen sus usuarios.

MG – ¿Qué derechos se están viendo vulnerados?

J. M. – De momento se tiene poca información sobre el proceso y los derechos varían en función del contenido alojado, pero podrían verse afectados sobre todo el derecho a la intimidad y la inviolabilidad de las comunicaciones. El problema es que esta medida perjudica directamente a millones de personas y empresas, que no han sido parte en el proceso y a las que no se les ha dado la oportunidad de retirar sus contenidos. Desde luego es una medida que, cuanto menos, se antoja totalmente desproporcionada.

MG – ¿Qué acciones legales podría tomar?

J. M. – Una de ellas sería personarse en el procedimiento directamente y pedir una copia de sus archivos y, eventualmente, una indemnización por los daños y perjuicios causados. Otra opción podría ser hacer una reclamación a través de la embajada estadounidense como se indicó antes.

C. A. – La Agencia Española de Protección de Datos debería intervenir de oficio, al igual que el Ministerio de Asuntos Exteriores y de Justicia: se trata de los datos personales y de la propiedad de miles de ciudadanos españoles.

MG – ¿Qué podremos ver en torno a esto en las próximas semanas?

J. M. – Es una incógnita, habrá que estar pendientes.

Por otro lado, FACUA, la agencia de consumidores, ha advertido que los usuarios de Megaupload tienen derecho a recuperar sus archivos privados y que el Gobierno estadounidense debería ponerlos a su disposición, ya que la protección de la propiedad intelectual no justifica el crear un “Estado policial del copyright” en el que se pisoteen derechos básicos de los ciudadanos como la intimidad, la privacidad y el secreto de las comunicaciones.

Esta entrevista fue publicada originalmente por mí en ALT1040

El empleo se queda obsoleto

Now that we’re in the digital age, we’re using technology the same way: to increase efficiency, lay off more people, and increase corporate profits.

While this is certainly bad for workers and unions, I have to wonder just how truly bad is it for people. Isn’t this what all this technology was for in the first place? The question we have to begin to ask ourselves is not how do we employ all the people who are rendered obsolete by technology, but how can we organize a society around something other than employment? Might the spirit of enterprise we currently associate with “career” be shifted to something entirely more collaborative, purposeful, and even meaningful?

Douglas Rushkoff, full article in CNN (traducción al español en Derecho a Leer).

No somos target

Hernán Casciari

“La industria editorial vende cada vez menos porque la gente lee cada vez más. Parece paradójico pero no lo es. Es esa la razón. Lo que ocurre es tan simple que se convierte en una obviedad. ¡La gente empieza a hacer lo que se le antoja! Las empresas siguen promocionando productos (lea este diario, lea este libro, lea esta revista) y no se dan cuenta que es hora de promocionar sensaciones.

La revista Orsai hace todo al revés, por estrategia. Los lectores eligen el precio en cada país (jamás lo haría la industria); eliminamos intermediarios ineficaces que solo están ahí para encarecer los productos (jamás lo haría la industria); los lectores distribuyen y promocionan (la industria necesita manipular esos pasos); nosotros elegimos autores y temas pensando sólo en nosotros, en Chiri y en mí, en nuestros gustos (la industria no hace eso, es complaciente con un mercado que sospecha imbécil); impedimos a como dé lugar que nuestro proyecto se convierta en un negocio (la industria no puede hacerlo); nos divertimos como chanchos en el proceso (la industria se estresa en el proceso); contamos todo con honestidad y simpleza (la industria está acostumbrada a ocultar y a alardear de complejidad); no usamos la publicidad tradicional en ninguna dirección (la industria está atada al reclamo y la mentira, es su oxígeno).

Pero todo este párrafo se resume en un solo detalle: la industria hace productos para los targets, y ya estamos capacitados (como comunidad) a rebelarnos de ser target.”

-Hernán Casciari, en la entrevista que le hice y sale en un rato en ALT1040 y donde dice muchas cosas más. Es la primera vez que tengo reservada una revista desde antes de que salga, es la primera revista que compro a este precio y es la primera vez en (¿6, 7?) años que compro una revista en papel, incluso sabiendo que probablemente la lea en PDF. Algo ha cambiado y Hernán tiene muchas cosas que contarnos.

Foto: Sofía Lopez Mañán

El mito de la escala

“The myth of scale is seductive because it is easier to spread technology than to effect extensive change in social attitudes and human capacity. In other words, it is much less painful to purchase a hundred thousand PCs than to provide a real education for a hundred thousand children; it is easier to run a text-messaging health hotline than to convince people to boil water before ingesting it; it is easier to write an app that helps people find out where they can buy medicine than it is to persuade them that medicine is good for their health. It seems obvious that the promise of scale is a red herring, but ICT4D proponents rely—consciously or otherwise—on it in order to promote their solutions.”

Boston Review — Kentaro Toyama: Can Technology End Poverty? via MalaMujer

Matthew Bishop (The Economist): “La agenda es la correcta y estamos todos en la misma dirección”

Matthew Bishop, Adam Hirsch en el DML

Matthew Bishop (@mattbish) de The Economist estuvo hoy en el Digital Media Lounge de la UN Week hablando sobre lo que ha sucedido esta semana de discusiones sobre los Objetivos de Desarrollo del Milenio, junto con Adam Hirsch de Mashable.

La impresión de Bishop fue muy positiva, dijo que ahora “se siente que esto es posible, que la agenda es la agenda correcta y que todos estamos apuntando en la misma dirección”. La pregunta ahora, según él, es si esta estrategia y este plan será ejecutado.

También dijo que esto nos había servido para mostrar que realmente la ayuda para el desarrollo es mucho menor de lo que parece. Se habla mucho de ella pero luego los números y las proporciones efectivas son bastante pequeños, y por eso es necesario enfocarse en resultados -coincidiendo con lo que plantea la nueva política de desarrollo que presentó Obama el miércoles.

Bishop dijo que Noruega es el modelo a seguir como país, un donante que cumple con lo que ha prometido. Noruega, junto con los Países Bajos, Dinamarca, Suecia y Luxemburgo son países que ya están destinando el 0,7% de su presupuesto o más en ayuda al desarrollo. Agregó que es muy importante que la ciudadanía sea consciente de estos temas; los impuestos son altos y el presupuesto está sujeto a escrutinio permanente y en ese sentido es muy bueno que las ONGs hayan propuesto una serie de objetivos a cumplir.

Obama: “Este es el progreso que es posible”

Obama - Hope

La pregunta sobrevuela todas las conversaciones, en los pasillos con la gente que está trabajando por conseguir que los Objetivos de Desarrollo del Milenio se cumplan y también en las charlas con prensa, amigos y lectores: ¿cómo va esta Cumbre? ¿Sirve para algo todo esto?

No sé si es muy pronto para evaluarlo, pero lo cierto es que tanto las palabras de José Luis Rodríguez Zapatero, Nicolas Sarkozy y ayer las de Barack Obama han dado margen a cierta esperanza.

Barack Obama habló ayer ante Naciones Unidas y en su discurso dejó claro que los objetivos del desarrollo ya no pueden ser vistos como un acto de caridad con los países pobres, sino como algo fundamental en el siguiente paso de la humanidad.

“Sospecho que algunos en países ricos pueden preguntarse: con nuestras economías pasando apuros, con tanta gente desempleada y tantas familias que apenas llegan a fin de mes, por qué una cumbre para el desarrollo? La respuesta es simple. En nuestra economía global, el progreso, aún en los países más pobres, puede promover la prosperidad y seguridad de las personas más allá de las fronteras, incluyendo a mis conciudadanos norteamericanos.”

“Por lo tanto matemos el viejo mito de que el desarrollo es mera caridad que no sirve a nuestros intereses. Y rechacemos el cinismo que dice que ciertos países están condenados a la pobreza perpetua. Durante la última mitad de siglo hemos sido testigos de la mayor cantidad de logros en cuanto a desarrollo humano que en ninguna época de la historia. Una enfermedad que ha hecho estragos en generaciones, la viruela, ha sido erradicada. El cuidado médico ha alcanzado los rincones más lejanos del mundo, salvando la vida de millones. Desde Latinoamérica, pasando por África y Asia, las naciones en desarrollo se han tornado líderes en la economía global.”

Pero también reconocía Obama que el progreso en otros objetivos no ha llegado lo suficientemente a tiempo, para los cientos de miles de mujeres que pierden su vida cada año por el mero hecho de dar a luz, o para los millones de niños que mueren en la agonía de la malnutrición, ni para casi mil millón de personas que sufre la miseria de pasar hambre crónico. Y anunciaba entonces un cambio en las políticas de desarrollo global de los Estados Unidos, la primera de su tipo por una administración norteamericana. El cambio se basa en tres puntos: 1) ya no considerar sólo la ayuda como desarrollo por la cantidad de dinero donado, sino aprovechar efectivamente todas las herramientas para hacer ese desarrollo posible: comercios, diplomacia, políticas de inversión. 2) Considerar los objetivos a largo plazo: donar comida no es asistencia, es dependencia y es un círculo que se necesita romper, es necesario ayudar a los países a salir de la pobreza. 3) Impulsar el crecimiento económico en todo el mundo.

Se dirigió a los países donantes y a los países en desarrollo: a los primeros pidió honrar los compromisos hechos con transparencia, y enfocarse en los resultados; a los segundos pidió que sean líderes en tomar las medidas necesarias para dinamizar los países.

Finalizó diciendo:

Este es es el progreso que es posible. Este es el trabajo que podemos hacer juntos. Y este puede ser nuestro plan, no simplemente para cumplir nuestros Objetivos de Desarrollo del Milenio sino para ir más allá de ellos y sostenerlos ante las nuevas generaciones que vengan”.

Las palabras de Obama muestran un compromiso claro, y esa es la esperanza de quienes han trabajado tanto por los Objetivos de Desarrollo del Milenio. Sin duda es una buena noticia, aunque como dice Raymond Offenheiser, de Oxfam: “No olvidemos que en el tiempo durante el que el Presidente Obama estuvo de pie hablando ante Naciones Unidas, murió a causa de la malaria un niño por segundo. Y eso se repetirá cada hora hasta que las palabras del presidente se conviertan en acción.”

Foto: tonx

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