Una nueva profesión: ser príncipes

Con el nuevo anuncio de embarazo de la princesa de Asturias, vuelve a surgir el debate sobre la continuidad sucesoria de la corona española. Debate, que por otro lado, no termina de surgir, porque desde sectores políticos y desde palacio principalmente se dice que este tema se debatirá cuando esté Felipe de rey.

En el momento del anuncio de casamiento del príncipe con una plebeya, y luego con el nacimiento de Leonor, surgió un debate sobre la monarquía que no interesa a muchos alimentar. Su lógico miedo es que el debate sucesorio tiende a derivar en las dudas sobre la justicia y también la paradoja de mantener una monarquía en una sociedad avanzada.

Por eso quizás, los más avispados se ponen las pilas, y quieren mostrar esto como una profesión.

Foto: The unnamed in Flickr

Inmigrantes en Argentina

Muchas veces pienso que en Argentina realmente no nos damos cuenta de la situación de la inmigración. En España los inmigrantes son más numerosos y vienen de países mucho más lejanos y culturas más diferentes que los inmigrantes que hay en Argentina, que provienen en su mayoría de países limítrofes, a excepción de chinos y coreanos que supongo que hay muchos.

Y eso que en España el porcentaje de inmigrantes es bajo en relación a países como Francia (en la región de París, más de la mitad de la población menor de 15 años es originaria de África), Bélgica, Reino Unido, Holanda, Alemania…

Las primeras veces que caminé por ciudades del primer mundo me llamaban la atención la cantidad de negros, asiáticos y mezcla de razas que había en las calles.

Creo que los argentinos no nos imaginamos el drama de la inmigración hasta que reconocemos, en un país que no es nuestro, a alguien que sufre igual que nosotros el estar lejos de su casa. Por primera vez se nos mete en la cabeza que alguien tan diferente en su aspecto tiene el alma llena de las mismas emociones que las nuestras.

Es triste reconocerlo, pero en Argentina somos racistas, y muchas veces no nos damos cuenta. Los peruanos, los ecuatorianos, los bolivianos son invisibles para nosotros. Solamente somos un crisol de razas cuando hablamos de los europeos.

Leí este reportaje, Sobrevivir sin papeles, el otro día.

Signs of Life

Signs of Life es una conmovedora colección de fotos de los mensajes que aparecieron en Nueva Orleans y a lo largo de la Costa del Golfo después del paso del huracán Katrina.

Pintadas hechas con spray y pinturas en casas, coches, en frigoríficos, fueron algunos de los primeros «signos de vida» que aparecieron después de que las aguas de la inundación retrocedieran. Los carteles varían desde lo sagrado a lo profano, de desafiantes a vencidos, desde lo terrorífico y lo alentador. Estos mensajes revelan la historia poderosa de aquellos que sobrevivieron a la tragedia.

Compilado por mi amigo Eric y Lori Baker, fotógrafos neoyorquinos que trabajaron como voluntarios en Nueva Orleans después del huracán. Las imágenes del libro fueron tomadas por más de 40 fotógrafos, entre los que hay voluntarios y residentes locales.

Las ganancias del libro se destinan a dos organizaciones que todavía trabajan en la región: Common Ground Relief y Hands On Network.

No se pierdan el tour fotográfico.

Invisibles habitantes de la Puna

–¿De qué vive, don Ciriaco?

–Me dan un suicidio de 150 pesos.

–¿Qué le pide al Gobierno?

–Postes, alambrados…

–¿Qué siente, 60 años después?

–Me duele la espalda…

En un país que tiene entre un tres y un cinco por ciento de población indígena, Jujuy sería la provincia con mayor porcentaje de habitantes originarios. No son todos collas, como nos enseñaron en la escuela: hay guaraníes, atacamas, purmamarcas y otra larga serie de familias que esperan su oficialización, tal vez en un futuro libro de Felipe Pigna. Si las comunidades jujeñas obtuvieran todas las tierras que reclaman, dicen sus críticos más asustados, se quedarían con la mitad de la superficie provincial. Ya hay 187 comunidades con personería jurídica y otra veintena está esperando obtenerla.

Los habitantes más antiguos de la Puna se movilizan para tener derechos sobre sus tierras. Un periodista cordobés es enviado a cubrir la larga marcha y se pregunta por qué doscientas comunidades de indígenas, dos mil personas representando a varios miles no son noticia para la mayoría de periódicos nacionales.

Ahí es donde tanto Sergio Carreras como La Voz hicieron una diferencia. Calidad informativa de la que no se encuentra mucha últimamente.

Horrores ahora pero lejos

Soy optimista, pero a veces no puedo creer que pueda seguir manteniendo la esperanza viendo el panorama político internacional. Lo que está pasando en el Líbano es horrible, y sin que nadie abra la boca, sin que ningún país, en especial los de la Unión Europea, se pongan realmente las pilas para que esa masacre termine.

Israel está atacando a dos estados a la vez bajo la excusa de dos soldados secuestrados. Nadie está del lado de Hezbollá pero está claro que el ataque es totalmente desproporcionado. (A ciertas personas incluso les parece poco!)

Y eso que las noticias no llegan, y las que llegan están cercenadas. Ya no veo televisión. Solamente me informo via internet y me entero de cosas de las que la televisión y los grandes medios están muy lejos de informar. La prensa tradicional está lejos de decir las cosas como son: Israel está invadiendo el Líbano en una guerra no declarada, sin aceptar ni treguas ni negociaciones… La tercera parte de los muertos son niños: dicen que Hezbollá utiliza escudos humanos y bombardean a la población civil sin ningún escrúpulo.

Lanzaron un ataque sobre un puesto de la ONU y mataron a 4 observadores internacionales, que por cierto les habían avisado 10 veces en 6 horas que estaban allí, para que no les bombardearan. Según Israel es otro de los tantos «daños colaterales» de una acción militar.

Ni el presidente de España se salva de ser llamado antisemita por llevar un pañuelo palestino. Estas opiniones son tildadas de radicales por mucha gente que luego habla con más apasionamiento del último coche que salió al mercado o de lo pronto que se va a ir a la costa de vacaciones.

En nuestros hogares de países desarrollados estamos tranquilos en nuestros sofás. Solamente decimos «qué horror» cuando alguien comenta lo del Líbano en la sobremesa al ver el telediario. Y después ya está: a ver la peli, a ir al cine, a nuestros asuntos cotidianos. Por suerte la guerra está muy lejos y los telediarios tienen la decencia de no poner imágenes no aptas para la hora de la comida.


Campaña de boicot a los productos israelíes en España
Campaña internacional de boicot a los productos israelíes
Otra campaña de boicot

Mañana en Madrid, y todos los domingos de agosto: Manifestación a favor del Líbano, 12hs en la Embajada de Israel y hasta la Embajada de los Estados Unidos.

culebrón fon

Vemos un capítulo más en la historia de los blogs: ahora es cuando los que se han dado cuenta de su poder comunicativo afinan estrategias para divulgar contenidos.
Diego se queja de ser spameado continuamente, y esta vez Fon ha sido víctima de su propia estrategia de marketing viral. Mientras todos tratan de responderse si es cierto eso de que «no importa si hablan bien o mal, lo importante es que hablen», y otros mantienen que una regla de oro es «no cabrees al blogger», lo cierto es que con estos culebrones nos lo pasamos en grande. Yo lo que quisiera ver es ese intercambio de emails del que habla Juan Varela que debe estar jugosísimo. Cosas que nos perdemos los bloggers que no somos spameados…

Lo resume mucho mejor Periodistas 21